Sanar el linaje
Llegamos al último día de esta serie. Hemos hablado de reconocer la herida, de no buscar completarnos en otros, de pedir ayuda, de aprender a manejar lo que sentimos. Y hoy cerramos con el ciclo más grande de todos, el que de alguna manera incluye todos los anteriores: cambiar la narrativa femenina heredada.
En lo materno, casi todas cargamos uno de dos miedos: o el miedo de salir igualita a nuestras mamás, o el peso de querer ser mejor que ellas. Y déjame decirte, ese segundo no es ningún chistecito. Saber que quieres romper con lo que viste, criar distinto, darles a tus hijos principios que a ti no te dieron, eso pesa. Pesa mucho.
Por otro lado está lo que yo le llamo el síndrome de la mamá perfecta. Nos exigimos un montón para demostrarle al mundo y a nosotras mismas que sí podemos ser las mejores madres, que…
