

Círculo de Crecimiento
Sintonizando con tu tiempo y ocasión
Durante estas próximas semanas, estaremos sumergiéndonos en un tema vital que hemos titulado: Sintonizando con tu tiempo y ocasión. ¿Por qué este tema? Como inversionista, veo a diario como el mundo se está transformando a un ritmo impresionante, la IA y los cambios tecnológicos nos demuestran que las estructuras de la sociedad se están reescribiendo HOY. El tiempo no se va a detener a esperarnos.
Como consejera, se el esfuerzo inmenso que cada una de ustedes hace día a día. No estamos aquí para correr una carrera de velocidad ni para compararnos con nadie. Estamos aquí porque en el misterio del tiempo de Dios, las estaciones cambian. Si el mundo avanza y nosotras nos quedamos operando con los códigos, miedos o pensamientos del pasado, corremos el riesgo de no estar listas cuando el portal de nuestra oportunidad se abra.
En el mundo de las inversiones hay una verdad absoluta: puedes…
Sanar el linaje
Llegamos al último día de esta serie. Hemos hablado de reconocer la herida, de no buscar completarnos en otros, de pedir ayuda, de aprender a manejar lo que sentimos. Y hoy cerramos con el ciclo más grande de todos, el que de alguna manera incluye todos los anteriores: cambiar la narrativa femenina heredada.
En lo materno, casi todas cargamos uno de dos miedos: o el miedo de salir igualita a nuestras mamás, o el peso de querer ser mejor que ellas. Y déjame decirte, ese segundo no es ningún chistecito. Saber que quieres romper con lo que viste, criar distinto, darles a tus hijos principios que a ti no te dieron, eso pesa. Pesa mucho.
Por otro lado está lo que yo le llamo el síndrome de la mamá perfecta. Nos exigimos un montón para demostrarle al mundo y a nosotras mismas que sí podemos ser las mejores madres, que…
Aprender a tolerar
Venimos viendo cómo se rompen los ciclos: reconocer la herida, dejar de buscar completarnos en otros, atrevernos a pedir ayuda. Hoy toca uno que parece pequeño pero que lo cambia todo en el día a día: aprender a tolerar la incomodidad emocional.
las emociones que no tratamos ni sabemos manejar terminan saboteándonos. No nos dejan avanzar. Por eso es tan importante aprender a reconocer lo que sentimos y, sobre todo, saber qué hacer con eso cuando llega.
Te cuento algo que me pasó hace unos días. Estaba en consulta con una mamita que se sentía decepcionada, enojada y triste. Cuando le pregunté qué emoción estaba sintiendo en ese momento, su respuesta fue: “quiero matar a alguien.” De inmediato paré ahí, y nos pusimos a analizar juntas de dónde venía todo eso. Al final de la consulta, ella ya entendía por qué se sentía así, logró calmarse, y pudo sentarse a…